“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”.

Albert Einstein (1879-1955)


Para pasar del yo entiendo al yo sé hay que conjugar el verbo estudiar. Ana Jiménez

Vuestros relatos

Ciclo del agua.La historia de un partícula de agua. 

       -Esta historia transcurre en el Mediterráneo. Allí las partículas de agua vivían tranquilas hasta que un día el agua empezó a sobrecalentarse. Algunas partículas cambiaron de estado, elevándose en forma de gas. A esta tragedia entre ellas le llamaron “EVAPORACIÓN”. 

        Pero una partícula despistada no se enteró de lo ocurrido y salió al mar a pasear. No se dio cuenta era de que la evaporación seguía activa y para cuando se dio cuenta, ya estaba transformada en gas. Se empezó a elevar inevitablemente hasta unirse con las demás partículas desaparecidas y formaron una nube. Allí estuvieron atrapadas un gran tiempo hasta que se enfriaron y algunas de ellas cayeron en picado hacia abajo en estado líquido, aterrizando brutalmente en una montaña. A este fenómeno lo llamaron “CONDENSACIÓN”. 

        El frío las volvió sólidas y las transformó en copos de nieve y en granizo. Por suerte descendieron hasta volver al mar y esto se convirtió en un parque de atracciones. 


 Eduardo Martínez Algeciras 1º B+C

Historia de una gota de agua

          Había una vez una gota llamada Aurora que viajaba de aquí para allá gracias al ciclo del agua que hacía como mínimo una vez a la semana. Un día llegó a Aracena donde se enamoró del pantano que hay cerca. Allí conoció a dos chicas: María y Lucía. Aurora empezó a contarles la historia de su vida que comenzó cuando ella dejó a su madre la mar después de evaporarse e hizo un viaje hasta las nubes, a lo que se llama condensación.

          Las niñas le preguntaron a Aurora, que si ella había echado de menos a su madre después de separarse de ella. Aurora les contó que si quieres llegar a ser una buena gota, debes empezar por saber cuándo dejar a tu madre para empezar tu propia vida.

         Siguió contado su historia: “después de llegar a las nubes al cabo de unos días casi siempre nos precipitamos hasta llegar al suelo y muchas de nosotras pasan a través de la escorrentía a las aguas superficiales”. Aurora les contó que una vez, a través de la infiltración, llegó a partes de la tierra que nunca antes había conocido. María y Lucía le preguntaron a Aurora que cuándo la volverían a ver, pero Aurora que sabía la verdad, de que no las volvería a ver hasta dentro de dos o tres años, les contó que ella siempre sería el agua con las que ellas se bañasen o jugaran. María y Lucía, que estaban muy tristes, se despidieron de Aurora que debía seguir su camino por el ciclo del agua.

         Pasó un año y Aurora no dejaba de pensar en las niñas, así que decidió desviarse de su camino para volver al pantano que le traía tantos recuerdos de esas dos niñas. Una mañana que estaba por allí, justamente el aniversario del día en que se conocieron ella y las niñas, vio venir un coche que le resultaba muy familiar, ya que recordaba haberlo visto antes. Era el coche de María y de Lucía que habían venido ese día al pantano a pasar la tarde. Cuando se encontraron, las tres se llenaron de felicidad. María y Lucía le contaron a Aurora que venían todos los fines de semana para ver si ella había vuelto, pero ningún día estaba hasta hoy. Las tres amigas se pasaron todo el día jugando juntas hasta el atardecer. María y Lucía tuvieron una magnífica idea, pensaron que Aurora podía irse con ellas a su casa. Aurora les explicó que, aunque se fuese con ellas, nunca estarían todo el tiempo juntas ya que ella siempre haría el ciclo del agua.

        María y lucía lo entendieron, pero hicieron a Aurora prometer que se iría dentro de tres o cuatro días y que siempre se pasaría a verlas cada vez que pasara por Aracena. Aurora sin rechistar accedió y una vez al año se quedaba con ellas tres o cuatro días y siempre iba a visitarlas cuando pasaba cerca, por allí en Aracena o por el pantano donde las tres se habían conocido. Y prometieron que siempre serían amigas.



Andrea Vázquez 1º B+C


Continuará...